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lunes, 29 de noviembre de 2021

noviembre 29, 2021

SAN ANDRÉS 2021

 

   Mis Muy Queridos Hermanos: 


   Permitidme unas breves palabras en este día en el que conmemoramos nuestra festividad de San Andrés, aunque, como ya venimos viviendo en los últimos años, debamos hacerlo con las limitaciones y restricciones que la emergencia sanitaria en la que estamos inmersos nos obliga a aplicar. 


   Como no podría ser de otro modo, y tras enviaros todos y cada uno de vosotros mis mejores deseos de buena salud tanto a vosotros mismos como a vuestros allegados, el mensaje básico que quisiera transmitiros es de la Esperanza. Aquellos de vosotros que hayáis accedido a la condición de M.X. ya conoceis perfectamente la trascendencia de la Esperanza cuando se la asocia a San Andrés, el hermano de Simón Pedro. Los que aún no hayáis accedido a este grado, pronto lo comprenderéis todo con ayuda del Altísimo. 


                             


martes, 9 de marzo de 2021

marzo 09, 2021

SALUD, FUERZA Y UNIÓN



Como ya hice en mi trabajo presentado en las Jornadas desarrolladas en Segovia el 17 de junio del año 2007, dedicado al estudio de las grandes trilogías de la Masonería y en particular a la trilogía: LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD, hoy haré lo propio dirigiendo mi estudio a otra trilogía famosa entre nosotros los masones, que se ha usado profusamente, se usa y se usará, y que proclama: SALUD, FUERZA y UNIÓN. 


                             


miércoles, 3 de febrero de 2021

febrero 03, 2021

LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD



A pesar que la mayoría de Obediencias Masónicas se identifiquen y reflejen en la divisa: Libertad, Igualdad, Fraternidad, la Masonería Rectificada y el Gran Priorato de Hispania, no pueden suscribir tal afirmación, o al menos, no en los mismos términos en que se identifican y reflejan dichas Obediencias. Ello no quita, sin embargo, que no las hagamos nuestras pero en otra perspectiva, en la perspectiva que nos es propia, perspectiva que hemos afirmado todos pertenecer a ella al entrar en la Orden, y que no es otra que la Tradición cristiana. Esta misma perspectiva, es la que nos diferencia del resto de Obediencias, al estar presente explícitamente nuestra condición de Orden cristiana, tanto en los Estatutos depositados en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior, como en los Códigos particulares por los que se rige el Régimen Escocés Rectificado. No hay ninguna otra Obediencia Masónica en nuestro país que pueda afirmar lo mismo, y en esto hay que ser taxativos. Es en este punto, en el del cristianismo, en la Tradición judeocristiana, propia del mundo occidental. Es éste, el punto determinante que marca las distancias entre nuestra Obediencia y nuestra Orden Rectificada, del resto de masonerías...



                             


martes, 2 de febrero de 2021

febrero 02, 2021

LA PODEROSA FUERZA DEL AMOR ANTE EL DISCERNIMIENTO

 

Es pues que, como masones rectificados nos encontramos ante la tesitura de tener que decidir el camino acertado, pero no estamos solos en este cometido; debemos dejarnos guiar por quienes saben cómo orientarnos, y con la sincera y firme voluntad de regenerarnos, buscar en nuestro interior la fuerza del Amor. En este sentido, quiero señalar el gran poder que encierra la virtud del Amor que, con su fuerza nos abre el camino de la verdad contribuyendo siempre a tomar la decisión más acertada ante el dilema de escoger entre dos caminos. Pero el Amor se debe regalar y no se debe escatimar ya que es inmenso y tampoco se debe esperar ninguna contraprestación a cambio. Se debe actuar con nobleza entregando Amor en silencio sin que nadie lo oiga. Las buenas intenciones y buena voluntad asociadas a la virtud del Amor siempre nos ayudarán al discernimiento ante la disyuntiva de elegir entre dos caminos. Así como el mal engendra mal, el Amor engendra Amor pero con mucha más grandeza. La poderosa virtud del Amor siempre nos acompañará en la senda de la Verdad.

                             


jueves, 31 de diciembre de 2020

diciembre 31, 2020

SALOMÓN Y EL TEMPLO


Según las tradiciones masónicas el Rey Salomón, con la construcción del Templo dedicado a Dios, cumplió con la voluntad de su padre el Rey David. El Templo expresa la unión del alma con el espíritu, e igualmente expresa arquitectónicamente ese mismo matrimonio, el matrimonio sagrado entre la tierra y el cosmos, ya que su construcción se efectuó de acuerdo con el modelo cósmico, según el cual el mundo terrestre aparece del mundo celeste, cumplimentándose el principio de la correspondencia “como arriba es abajo; como abajo es arriba”. Según Flavio Josefo en sus “Antigüedades Jurídicas”, la razón de ser de cada uno de los objetos del Templo es recordar y representar al Cosmos. Por ello, el propio Templo en su integridad y cada una de sus partes, constituyen expresiones simbólicas de ese Cosmos que representa...



sábado, 19 de diciembre de 2020

diciembre 19, 2020

NAVIDAD 2020


En breves días toda la cristiandad mundial (nuestros hermanos ortodoxos la festejaran unos días más tarde) celebrará la Natividad del Señor en un año especialmente marcado por las circunstancias dimanantes de la pandemia del #Covid-19 que igualmente se han cernido sobre el mundo en general, cual si plaga o flagelo divino se tratara.

 

En otros momentos de la Historia de la humanidad, se estaría especulando sobre si la presente pandemia es un azote divino o no. Durante siglos hemos estado responsabilizando al cielo de lo que sólo nosotros éramos culpables y el caso que nos ocupa, sin entrar en mayores detalles ni juegos conspirativos o conspiranoicos, tampoco creo que sea distinto.

 

Sin embargo, el objeto del presente escrito no es el de buscar responsabilidades, divinas o humanas, sino simplemente el reflexionar sobre la manera en que la humanidad vive la Natividad desde hace siglos y en qué ha convertido esta conmemoración anual del hecho más grande jamás acaecido en la Historia del hombre.

 

                             


miércoles, 2 de diciembre de 2020

diciembre 02, 2020

LA VIRTUD COMO MOTOR DE ACCIÓN DEL MASÓN RECTIFICADO


La Virtud como camino a seguir es planteada al Masón Rectificado incluso antes de formar parte de la Orden Rectificada, cuando todavía no es más que un candidato. Así pues, estando aún en la cámara de preparación, mediante las tres Cuestiones de Orden, se le plantea la pregunta, requiriéndole a que responda:

 

“¿Qué idea tenéis formada de la virtud en su relación con Dios y con la religión, con vos mismo y con vuestros semejantes?[1]

 

Pero ¿qué entendemos? O ¿qué hay que entender como virtud?

 

Consultemos la filosofía de los clásicos:

Aristóteles define la virtud como la excelencia (areté), interpretada ésta, siguiendo los principios de su Física y Metafísica, no como una pasión, sino como una acción. De esta forma la virtud es la acción más apropiada a la naturaleza de cada ser; el acto más conforme con su esencia. Esta acción propia de cada ser que es la virtud, es también el bien propio de cada ser. En el hombre, por tanto, la virtud es la excelencia de su parte esencial que es el alma.

 

Para Platón, el tema de la virtud incluye dos cuestiones fundamentales: la relativa al modo en que se puede poseer la virtud y la relativa a su esencia o naturaleza. En cuanto a la primera cuestión vemos en este filósofo la huella del punto de vista intelectualista de su maestro Sócrates: quien posee una virtud posee un cierto conocimiento: no se puede hacer el bien o la justicia si no se sabe qué es el bien y la justicia, del mismo modo que no se puede hacer un trabajo físico determinado, levantar un puente o construir una mesa si no se tiene un conocimiento de ello. En cuanto a la segunda cuestión, el tema de la esencia de la virtud, Platón la concibe como el estado que le corresponde al alma en función de su propia naturaleza.


Podemos ver que, tanto en el caso de Aristóteles como en Platón, el pensamiento de ambos coincide en relacionar la virtud con el alma, algo más allá de lo físico que es a lo máximo que sus posicionamientos filosóficos les permiten llegar para definir la parte más espiritual del hombre, evitando nombrar a Dios, para no meterse en camisas de once varas.

 

Pero en el caso que nos ocupa, vemos que la pregunta en cuestión interroga concretamente sobre la idea que uno se hace sobre la virtud en su relación con Dios y con la religión lo que delimita mucho más el asunto y nos sitúa en el plano claramente espiritual y religioso, alejado totalmente de cualquier otro concepto filosófico.

 

Todavía sin haber salido nuestro candidato de la Cámara de Reflexión o preparación, el H.·. Preparador enviado por el Venerable Maestro le recuerda que: “deberá probar ante los Hermanos, por la práctica invariable de las virtudes que la Orden exige, la real conformidad de sus sentimientos con la doctrina moral y religiosa que constituye la base de esta respetable asociación[…]” una Orden cuyas bases esenciales son: la religión, la virtud, la beneficencia y el amor a la Verdad.[2]

  

                                             

NOTAS:


[1]Ritual de Aprendiz, pág. 20.

[2]Ritual Aprendiz, pág. 31.




diciembre 02, 2020

MASONERÍA Y RELIGIÓN

 


Si en algún axioma podemos estar todos los masones de acuerdo, es en afirmar que la Masonería no es una Religión, aunque ciertos usos y costumbres instaurados en determinadas formas de masonería, hacen que dicha manera de entender la masonería se viva y perciba como si de una religión se tratara.


Tomemos como punto de partida las Constituciones de Anderson, redactadas por los pastores Anderson y Desaguliers y presentadas para su firma y proclamación por el entonces Gran Maestro de la Gran Logia de Londres, el duque Philippe de Wharton en el año 1723. Estas Constituciones recopilaban otras anteriores (en particular el Manuscrito Regius y el Cook) y otros textos reguladores de la masonería de Oficio que se pudieron salvar del incendio que asoló Londres entre el 2 y el 5 de septiembre de 1666, y que pretendían pasar a regular la masonería en su fase especulativa conocida por todos actualmente y escenificada por la reunión de las 4 Logias en 1717.


Dichas Constituciones, sirven de base, tanto a la masonería autodenominada como Regular aglutinada a nivel mundial en torno a la Gran Logia Unida de Inglaterra (heredera de la Gran Logia de Londres) a la que toma como referente, como al resto de tendencias de la masonería mundial y que tienen como referente al Gran Oriente de Francia, que en el año 1877 decidió que no quería tener nada que ver con la Religión, ni nada que se le pareciese, “echando por la ventana” al Gran Arquitecto del Universo e instaurando la más amplia y absoluta libertad de conciencia. 


Convendría clarificar que, la masonería especulativa que conocemos, heredera de la masonería de Oficio de las corporaciones de constructores del medievo, puede habernos hecho llegar una imagen errónea de esa masonería de oficio, fruto de la noción de “transición” inglesa que trata de explicar (tránsito contestado por algunos historiadores, al carecer de fundamento científico) el paso de un estado a otro, en base al fenómeno denominado de “aceptación” que habría llevado a dicha masonería operativa o de oficio, en franco declive, alrededor del siglo XVI, al haberse casi extinguido la arquitectura religiosa, a aceptar nuevos miembros que en nada tenían que ver propiamente con el oficio de construir. Lo que nosotros llamamos actualmente logia, era para ellos una construcción anexa (en algunos casos un cobertizo) en que guardaban las herramientas, materiales y planos, y utilizaban para guarecerse de las inclemencias del tiempo y del frio del invierno, así como lugar donde reunirse y practicar las ceremonias de entrada de nuevos miembros en la cofradía. 


Esas corporaciones de constructores, integrantes de la masonería operativa o de Oficio,tenían sus propias normas, elaboradas por ellos mismos, conocidas como Old Charges Antiguos Deberes o antiguas Constituciones, siendo las que se consideran más antiguasde las encontradas hasta hoy -1-, la Constitución de York, que data del año 926, seguida delas constituciones de los Canteros de Bolonia, del año 1248. Las propias Constitucionesde Anderson de 1723, afirman haberse inspirado en dichas antiguas constituciones, enparticular, en el manuscrito Cooke (1410) y Regius (1390). 


Ahora bien, esos antiguos manuscritos son fruto de un ambiente y modo de pensarinspirado en el teocentrismo medieval, corriente de pensamiento que supone a Dios enelcentro del universo, rigiéndolo todo, inclusive las actividades y relaciones humanas. Entodos esos antiguos manuscritos, la religiosidad de la sociedad y mundo de sutiempo,están muy presentes. 


Veamos un fragmento de la Invocación y el Punto Iº de las Constituciones de York (926):

“Que el Soberano poder del Dios Eterno, Padre y Creador del Cielo y de la Tierra, lasabiduríade su verbo y su influencia, sean con nuestra empresa y nos haga la gracia deconducirnos demodo que merezcan su aprobación en esta vida y obtengamos después denuestra muerte la vida eterna.

1.- Vuestro primer deber es honrar a Dios y observar sus leyes, porque son preceptosdivinos, a los que todo el mundo debe obediencia. Por eso debéis evitar las herejías y noofender a Dios.” -2- 


Echemos un vistazo a la Presentación o Introducción a los Estatutos de Bolonia (1248):

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

He aquí los estatutos y reglamentos de la sociedad de los maestros del muro y la madera,hechos en honor de Dios, de Nuestro Señor Jesucristo, de la Bienaventurada Virgen Maríay de todos los santos…” -3- 


Veamos por último, los citados manuscritos Cooke y Regius. 


Manuscrito Regius (1390). Este manuscrito, viene presentado en forma de poema,estructurado en estrofas, componiendo un total de nueve Partes. La Parte 8ª es una“Exhortación sobre la Misa y como conducirse en la Iglesia”, de la que extractamos lo siguiente:

“Cuando entres en la Iglesia,

eleva hacia Cristo tu corazón;

Alza entonces los ojos a la cruz,

y arrodíllate sobre las dos rodillas,

ora entonces par que Él te ayude a obrar

Según la ley de la santa Iglesia,

y guarda los diez mandamientos

que Dios a todos los hombres legó.” -4-


Del Manuscrito Cooke (1410), extractaremos el comienzo:

“Demos gracias a Dios, nuestro Padre Glorioso, creador del Cielo y de la Tierra y detodolo que está en ellos y que Él conoce (en virtud) de su Gloriosa Divinidad…” -5- 


Resulta evidente, que en los Manuscritos -también conocidos como Límites o Land-Marks- de la antigua masonería operativa o de Oficio, la noción de religiosidad y lasexhortaciones a cumplir la ley de Dios (incluso la devoción a la Santísima Virgen y a laIglesia), están en todos ellos muy presentes, junto a todo un relato mítico, común en casi todas esas antiguas normas, relativo a las 7 Ciencias o Artes liberales. 


Distintos autores -6-, han considerado que las Constituciones de Anderson de 1723, encomparación con anteriores constituciones más antiguas, han operado en relación a lasmismas, un proceso de descristianización, abogando hacia una religión natural, hechofavorecido por la ambigüedad en su redactado, que deja puertas y ventanas abiertas, dando lugar a múltiples y diversas interpretaciones, que van desde lo que podría considerarse un teísmo, hasta un “crea usted lo que mejor le parezca” mientras no lo proclame demasiadoalto, teniendo que ver esto, más con una construcción filosófica que con una religiónpositiva. 


Con todo, hemos de tener en cuenta que las Constituciones de Anderson de 1723,sufrieron dos modificaciones; una en 1738, con motivo de la transformación de la GranLogia de Londres en Gran Logia de Inglaterra; produciéndose la segunda modificaciónen 1813 a modo de colofón a la larga división entre “Antiguos” y “Modernos” y que diolugar a la actual Gran Logia Unida de Inglaterra. 


Digamos que las dos modificaciones, afectaron curiosamente al Artículo Iº de dichasConstituciones, artículo dedicado precisamente al asunto objeto del presente trabajo: -7-

 

Iº De Dios y la Religión. 


El artículo en cuestión, tenía en las Constituciones de 1723 el siguiente redactado:

“Un Masón está obligado por su título a obedecer la Ley moral y si comprende bien elArte, no será jamás un ateo estúpido, ni un libertino irreligioso. Sin embargo, en lostiempos antiguos los Masones fueron inducidos en cada país a pertenecer a la religión deese País o de aquella Nación, cualquiera que fuese, no obstante, se le considera ahoracomo aceptable de someterlo a la Religión que todos los hombres aceptan, dejando a cadauno su particular opinión, y que consiste en ser hombres buenos y leales u hombres dehonor y de probidad, cualesquiera fuesen las denominaciones o creencias que pudiesendistinguirlos; de este modo, la Masonería deviene el centro de unión y el medio de anudaruna verdadera amistad entre personas que hubiesen debido permanecer perpetuamentealejadas entre sí.” 


Vayamos ahora al redactado de este mismo artículo de la modificación de 1738:

“Un masón está obligado por su título a obedecer la ley moral en tanto que verdaderonoaquita y si comprende bien la profesión, no será nunca un ateo estúpido, ni un libertinoirreligioso, ni actuará en contra de su conciencia.

En los tiempos antiguos, los masones cristianos eran llamados a actuar de acuerdo con lascostumbres cristianas de cada país donde ellos viajaban. Pero la masonería existente entodas las naciones, aun de religiones diversas, lleva a que los masones adhieran a lareligión según la cual todos los hombres están de acuerdo (dejando a cada hermano suspropias opiniones), es decir, ser hombres de bien y leales, hombres de honor y probidad,cualquiera sean los nombres, religiones o confesiones que ayuden a distinguirlos: puestodos se articulan sobre los tres artículos de Noé suficientes para preservar el fundamentode la Logia. De este modo la Masonería es el centro de la unión y el feliz medio de unira las personas, quienes, de otro modo, habrían permanecido perpetuamente desconocidasentre sí” 


Finalmente, el texto correspondiente a la modificación de 1813, dice así:

“En lo que respecta a Dios y la Religión: un Masón está obligado, por su título, a obedecerla ley moral y si comprende bien el Arte, no será jamás un ateo estúpido ni un libertinoirreligioso. De entre todos los hombres, él debe comprender mejor que ninguno que Diosve de otra manera que el hombre, pues el hombre ve la apariencia externa, en tanto queDios ve el corazón. Un Masón está, en consecuencia, restringido a no actuar nunca encontra de los mandatos de su conciencia.

Cualquiera sea la religión del hombre o su manera de adorar, no está excluido del Orden,considerando que él cree en el Glorioso Arquitecto del cielo y de la tierra y, que practicalosdeberes sagrados de la moral. Los masones se unen a los hombres virtuosos de todaslas creenciasen el lazo sólido y agradable del amor fraternal, que les enseña a ver loserrores de la humanidad con compasión y a esforzarse por la pureza de su propiaconducta, de demostrar la alta superioridad de la fe particular que ellos profesen.”  

                                                                                                        

NOTAS:


1- Además de los citadas, se han podido encontrar, yendo de más antiguo a más reciente, siendo las últimasde mediados del siglo XVIII:

- Estatutos de Ratisbona (1459)

- Manuscrito Grand Lodgenº 1(1583)

- Estatutos Schaw (1598)

- Manuscrito Iñigo Jones (1607)

- Reglamento de 1663

- Manuscrito de Edimburgo (1696)

- Manuscrito Dumfries nº 4 (1710)

- ManuscritoTrynity College (1711)

- Manuscrito Kewan (1714-1720)

- La Institución de los Francmasones (1725)

- Manuscrito Graham (1726)

- La Masonería según las Escrituras (1737)

- Manuscrito Essex (1750)

2- Textos Fundamentales de la Masonería, Editorial Masónica.es ISBN: 978-84-936941-0-4, Constitución

de York, pág. 125

3- Ibid. Estatuto de los Canteros de Bolonia, pág. 131.

4- Textos Fundamentales de la Masonería, Editorial Masónica.es ISBN: 978-84-936941-0-4, Manuscrito Regius, pág. 172

5- Ibid. Manuscrito Cooke, pág. 181

6- VAR, Jean-François, “La Francmasonería a la Luz del Verbo” 2014, Equipo Difusor del Libro, S.L. pág. 81.

7- Textos Fundamentales de la Masonería, Editorial Masónica.es ISBN: 978-84-936941-0-4,Modificaciones de las Constituciones de Anderson, págs. 373-374.


 


domingo, 29 de noviembre de 2020

noviembre 29, 2020

EL RITO ESCOCÉS RECTIFICADO, UNA MIRADA SINGULAR DENTRO DE LA MASONERÍA

En distintas ocasiones hemos hablado de las particularidades del Rito Escocés Rectificado; de sus orígenes distintos a los de las Constituciones de Anderson de 1723, consideradas como fundacionales de la masonería especulativa. De su indiscutible carácter cristiano que hace, que solo puedan acceder a la Masonería Rectificada, cristianos bautizados; de la Orden de caballería que la culmina y dirige.


Hoy quisiera hablaros de otro aspecto, en absoluto desdeñable y que acentúa dicha singularidad, me atrevería a decir, casi, por encima de cualquier otro rito que configura el elenco de ritos masónicos, y que hace del Rito Escocés Rectificado que sea único y en absoluto comparable con cualquier otro rito masónico conocido y existente.


Todos vosotros, Q.·.Q.·.H.·.H.·. sois perfectamente capaces de distinguir entre la masonería histórica de oficio u Operativa compuesta por los gremios de constructores que llenaron Europa de magníficas catedrales y construcciones hasta, bien entrado el siglo XIV; y la masonería Especulativa que ha llegado hasta nosotros, creada o (re)creada entre los siglos XVII y XVIII.


No entraré a glosar la masonería histórica o sus orígenes, etapa que, por otra parte, otros han estudiado mejor que yo, como el mismo R.H. Eduardo R. Callaey, ni me enzarzaré tampoco en discusiones sobre si la masonería escocesa es más antigua que la inglesa, que se quiere surgida en 1717 con la creación de la Gran Logia de Londres. En primer lugar, porque ya he dado mi opinión en anteriores ocasiones y escrito sobre el particular, y porque haciendo un juego de palabras, podría decir: historiadores “tiene la iglesia”, que han puesto de manifiesto la primacía de la masonería Especulativa escocesa estuardista, anterior a la inglesa y el contexto en que surgieron ambas, como es el caso del autor (y Hermano en masonería) André Kervella, en diversas de sus obras.


Centraré pues mi exposición del día de hoy en ese otro aspecto a que antes me refería y que hace del Rito Escocés Rectificado un rito masónico único e incomparable a cualquier otro.


Ese otro aspecto consiste en que la Orden Rectificada es una vía iniciática, y ello de manera rotunda y singularmente diferenciada.


Ante tal afirmación, se me podría responder: Que toda la Masonería es iniciática, o al menos así se dice.


Ciertamente, la mayoría de Obediencias masónicas especulativas, con indiferencia de tendencias y del rito(s) masónico(s) que practiquen se dicen iniciáticas. Este “subtítulo” con el que todas las Ordenes masónicas gustan de “adornarse”, merecería ser objeto de debate entre sus máximos responsables para ver lo fundamentado o no de tal afirmación. Lo cierto es que cuando dicho debate se ha puesto encima de la mesa; en España el Centro Ibérico de Estudios Masónicos (C.I.E.M.) lo intentó, finalmente, no pudo llevarse a cabo, siendo eludido por diversas y variopintas razones, que imposibilitaron su realización.


Pero ¿qué entendemos -nosotros- por vía iniciática?: es un camino de realización espiritual.


Todos los que estamos participando de esta reunión virtual, conmemorativa de la festividad de San Andrés 2020, Asamblea General de todas las Logias Reunidas y Rectificadas en grado de Aprendiz, somos masones; muchos venidos de otras Obediencias y ritos que no el R.E.R. y otros que habéis nacido a la Masonería en el Rito Escocés Rectificado. Pero en cualquiera de los dos casos tenéis idea de “otras masonerías” que la nuestra, aunque sea por reportajes o series televisivas (no hace mucho se exhibía una serie sobre la masonería inglesa en Netflix: “La masonería: Pasado, presente y futuro” 2017) que resultaría muy ilustrativa de lo que estamos exponiendo.


Cualquiera que haya visto dicha serie u otra parecida, habrá podido darse cuenta que la masonería que allí se nos presenta: de fastuosos desfiles, ricas decoraciones y magníficas regalías, es otra cosa muy distinta al camino de interioridad a que nos invita la noción de vía iniciática a que me estoy refiriendo.


Por otro lado, esas mismas Obediencias masónicas, sean estas de la tendencia inglesa o liberal, a la pregunta de ¿Qué es la masonería?, responden a coro que: es una escuela de ética y moral. En esta respuesta pueden coincidir tanto la Gran Logia Unida de Inglaterra como el Gran Oriente de Francia, con la diferencia que los primeros se declararán teístas, mientras que los segundos adalides de la tendencia liberal, abogarán por la “libertad absoluta de conciencia”.


Luego, nos preguntamos, si realmente la masonería es una escuela de ética y moral, ¿para qué son necesarias las ceremonias y seguir un ritual preciso? ¿Qué sentido tiene? Para aprender ética y moral, tenemos las escuelas de filosofía y las universidades ¿para qué entonces la Masonería?


Si de lo que se trata es de desfiles fastuosos y engalanados. En España tenemos las comparsas de moros y cristianos, en todo el litoral del Levante mediterráneo, que por primavera conmemoran las luchas de la Reconquista en territorio hispano, que no tienen nada que envidiar en fastuosidad y majestuosidad a los desfiles masónicos y además son mucho más divertidos y amenos, terminando todos ellos por un gran banquete.


Me atrevería a remachar el clavo, diciendo: la Orden Masónica, o es iniciática o no será.


También he leído en alguna parte, que la Masonería tiene por misión: “preparar la concordia universal, mejorando tanto al hombre como a la sociedad”. Definición un tanto vaga y poco precisa, pero que podríamos dar por buena o cuando menos cargada de buenas intenciones.


Pero a la vista de tal definición de objetivos de la corporación masónica internacional, y teniendo en cuenta que uno de los lemas de la Orden Masonica es Ordo ab Chaos (Supremo Consejo del R.E.A.A.), cuya traducción o aplicación vendría a ser: llevar orden al caos. Podría llegar a entenderse que la Masonería pretende poner orden en mitad del caos, lo cual, estaría en armonía con la noción de llevar orden al mundo, a la sociedad, la cual, resulta obvio que está necesitada de un cierto orden.


Si nuestros planteamientos son correctos, nos asalta la pregunta, pero si la masonería especulativa existe desde hace casi 300 años (219 para ser exactos, si contamos a partir de la creación del primer Supremo Consejo del R.E.A.A. en Charleston), luego ¿qué se ha conseguido durante todo este tiempo? Además de brillantes desfiles por las calles con los atavíos masónicos y regalar alguna que otra ambulancia a la Cruz Roja.


¿No sería mucho más lógico -más realista y menos ambicioso- que, en lugar de querer cambiar al conjunto de la sociedad, empezáramos por cambiar al individuo? ¿Cómo pretender limpiar el mundo, cuando no hemos sido capaces todavía de barrer y ordenar la propia casa?


Y vuelvo aquí a mi rotunda afirmación anterior: la Orden Masónica, o es iniciática o no será.


Decíamos hace un rato que la Masonería especulativa tal cual la conocemos hoy, surgió en el siglo XVIII, en un momento de gran cambio social en la vieja Europa en que se decidió derribar un ordenamiento y modelo social vigente hasta entonces y que venía funcionando desde la Edad Media, y que supuso un rompimiento que tuvo por hito la Revolución francesa y todas las convulsiones sociales y derramamiento de sangre que conllevó.


Es en este marco y en este contexto y movimiento social que tiene lugar el nacimiento de la actual Masonería especulativa, nacimiento que no fue ajeno al rompimiento del modelo establecido, habiendo masones tanto entre los partidarios de derribar el modelo establecido como entre los defensores.


Y ¿dónde se sitúa el nacimiento de la Orden Rectificada o Rito Escocés Rectificado? A botepronto, si hablamos de Orden Rectificada, ello deja suponer que la Orden masónica ya existía anteriormente y que la misma no debería ser a gusto de todos, cuando necesitaba de una Reforma. Porque el nacimiento del Rito Escocés Rectificado, supuso exactamente esto: una Reforma de la Orden Masónica.


Quizá si echamos un vistazo a algunas fechas, entenderemos mejor la cronología y antigüedad del Rito Escocés Rectificado en relación a otros ritos y sistemas masónicos.

 

-          1717 creación de la Gran Logia de Londres

-          1723 promulgación de las Constituciones de Anderson

-         1782 Wilhelmsbad (Alemania) aprobación de los 2 Códigos (Constituciones) así como de los rituales (del 1º hasta el 6º). Nacimiento del Rito Escocés Rectificado.

-       1785 Aparición en Francia del Regulateur du Maçon que venía a dar forma al conjunto de ritos masónicos practicados en Francia (otros que el R.E.R.) y que hoy conocemos como Rito Francés

-         1789 Revolución francesa / Declaración de los Derechos del Hombre

-     1801 creación en Charleston del primer Supremo Consejo del R.E.A.A. (33 grados)

-       1813 creación del Rito de Emulación o conciliación en Inglaterra después de casi 60 años de disputas entre los Antiguos y los Modernos.


Con un simple vistazo podemos echar cuenta que el rito masónico más antiguo con sus rituales aprobados (e impresos [los 2 Códigos y los primeros 4 grados], pues para evitar cambios e innovaciones, se hicieron imprimir entre agosto-septiembre de 1782) es el Rito Escocés Rectificado.


Como continuación a dicha ojeada, y si tenemos en cuenta que el Rito Escocés Rectificado nació como una Reforma (concretamente de un rito conocido como la Estricta Observancia templaria) habremos de concluir que los ritos hasta entonces conocidos no servían o eran útiles a los propósitos que la Orden Masónica se había establecido.


Y aquí llegamos a lo que singulariza y diferencia el Rito Escocés Rectificado de cualquier otro rito o sistema masónico conocido: está concebido como una vía de progresión iniciática, dentro del marco de la religión cristiana.


¿Qué entendemos por vía iniciática? Pues un camino de interioridad y maduración personal concebido para conseguir una transformación del individuo que le lleve a una reorientación y reconsideración de sus relaciones para con Dios, la Creación (la naturaleza, el entorno y el Universo) y para con sus semejantes (el prójimo) a partir de esa misma interiorización y reencuentro de esa imagen de Dios en uno mismo. Un proceso auténticamente iniciático que lo ha de llevar al cambio y transformación de sí mismo, en primer lugar, para como miembro de la sociedad y del mundo, propiciar una sociedad más justa y equitativa -en la medida de sus posibilidades y capacidades- de la sociedad de la que forma parte.


¿Cómo se lleva a cabo dicha transformación? Mediante una metodología iniciática y progresiva, desplegada a lo largo del conjunto de nuestros rituales e Instrucciones (presentes en cada grado) en que, de alguna manera, las instrucciones presentes en un grado explican y justifican el precedente, actuando el primer grado de Aprendiz como sumario o compendio de todo el trabajo a realizar, y así sucesivamente hasta el final del primer ciclo (nuestra Clase Simbólica en 4 grados) y luego en la Orden Interior de caballería. Evidentemente, el trabajo [el proceso de interiorización] a realizar es un trabajo de tipo espiritual.


De hecho, la práctica ritual y la reflexión necesaria sobre nuestros textos [exhortaciones de quien dirige nuestras ceremonias y liturgias] así como de las Instrucciones que antes hemos mencionado, constituirían una modalidad de “ejercicios espirituales” (los Jesuitas han desarrollado su modalidad propia a partir del trabajo de san Ignacio de Loyola), teniendo todo ello como guía la doctrina ecuménica de la Iglesia cristiana, que nos guarda de interpretaciones erróneas o desviadas, que pudieran tener lugar en una mala lectura de la noción de Iniciación y del esoterismo cristiano, proclive a interpretaciones diversas y que la doctrina ecuménica de la Iglesia cristiana, garantiza su auténtica interpretación.


Así es como se practica, entiende e interpreta el Rito Escocés Rectificado, en tanto que vía iniciática de realización espiritual en el seno del GRAN PRIORATO DE HISPANIA en España e Hispanoamérica, tanto en sus Logias de la Clase Simbólica como en los Capítulos de la Orden Interior de caballería.


No obstante, dicha práctica no siempre es así en otras jurisdicciones practicantes del Rito Escocés Rectificado, tanto en España como en otros países. Lo que sí nos comprometemos los Dirigentes del Gran Priorato de Hispania, es que las condiciones en que dicha práctica del Rito Escocés Rectificado en toda nuestra jurisdicción, se haga de acuerdo a estas condiciones y con esta interpretación que aquí he expresado.


29 de noviembre de 2020

Ramón Martí i Blanco                                                                                          

Gran Maestro/Gran Prior Emérito

GRAN PRIORATO DE HISPANIA